En la estación del Trole
Había colocado la moneda en la ranura de cobro, hizo esta una parábola misteriosa que la saco de la bandeja y la lanzó al piso, desapareciendo fuera de la estación. Una mano misteriosa recogió la moneda y la hizo aparecer por debajo de la pared, permitiéndome realizar el viaje más cómodo y extraño que jamas haya realizado.

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